Por Carlos Tejedor Agroindustrial
Muchas veces nos jactamos diciendo el movimiento que genera el agro en su mayoría y el impacto positivo en los pueblos del interior, pero nos es imposible explicarlo y menos demostrarlo con números claros, porque las Entidades no realizan informes o porque si están hechos no se comunican como debería ser. Pues hemos dado con un claro detalle confeccionado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata que vale la pena detenerse a leerlo y comprenderlo, incluso para asegurar o corregir el rumbo de considerarlo necesario.
Aspectos metodológicos: a diferencia del cálculo de producto bruto interno (o geográfico), en el cálculo de las cadenas productivas, no se toma en cuenta las actividades de la administración pública ni los alquileres imputados de las viviendas usadas por sus dueños.
En la distribución de la actividad económica según municipio, se utilizan un conjunto de variables, pero fundamentalmente la distribución está basada en empleo, como fuente Ministerio de Trabajo y el Centro de Estudios de la Producción del Ministerio de Economía de la Nación, datos agropecuarios del Censo Nacional Agropecuario 2018 y Estimaciones Agrícolas de la Secretaría de Agricultura de la Nación.
El informe mide:
- 63 cadenas productivas (donde cadena es un conjunto de ramas relacionadas, ejemplo cadena soja: cultivo + aceite de soja).
- Se analizan 135 municipios de la Provincia de Buenos Aires.
- Valor agregado: es el valor de producción menos los insumos, lo que agrega cada rama/empresa/cadena.
- Sin inflación: datos ajustados, se demuestra crecimiento o caída real, no variación de precios.
- En este caso se expone período 2016-2025.
- Incidencia: “mover la aguja”, no sólo importa crecer mucho, sino pesar realmente en la economía local.

El informe conforma 4 grupos de municipios, sean Líderes, Emergentes, Maduros o Rezagados (ver gráfico 1).

Detalla, Cadenas que aportaron positivamente 2016/2025: el crecimiento provincial, liderando por transporte y logística seguido por las cadenas de trigo y girasol, la recuperación agro-ganadera (trigo, maíz, girasol, bovino, porcino y avícola) frente al sector sojero, y el auge del maní, la cadena de mayor crecimiento porcentual.
Cadenas que aportaron negativamente 2016/25: el podio es contundente, soja, lácteos y bienes de capital. La caída de la cadena sojera es, por una amplia diferencia, el factor individual más importante de toda la década. La cadena láctea registra la mayor caída porcentual de toda la lista, lo que indica una contracción estructural profunda del sector lechero bonaerense en la década, no un fenómeno coyuntural de un año.
El interior tiene las tasas extremas en ambos sentidos, ganadería que dispara el crecimiento en algunos municipios, lechería y soja que los hunden en otros, mientras el Conurbano, dividido entre una segunda corona en expansión (logística y comercio) y un primer cordón industrial en retroceso (bienes de capital).
Por eso cuando decimos “El campo es mucho más que campo”, no es un verso, es algo que notamos todos los días a favor o en contra. Ojalá desde la política se ninguneen menos en los Concejos Deliberantes y en las Legislaturas, y se tome realmente valor sobre la importancia y efecto de la producción para los pueblos del interior y sus habitantes.
Ver informe completo en: www.econo.unlp.edu.ar/laboratorio
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